Kareta la difamadora

3 08 2007

Admito que debo pensar mejor los contenidos que tendrán mis post, y que es válido que los lectores me reclamen cuando me equivoco, eso es lo bueno de los blogs y de mantener comunicación con los lectores. Yo cometí un error, muchos me lo hicieron saber, y si, lo reconozco y pido disculpas.

Entre los que me pidieron rectificación y responsabilidad hay un par que no goza de ésta última. Es gente que me pone calificativos de gratis, que me ha insultado y hasta difamado desde hace mucho, ellos no tienen moral para reclamar nada y mucho menos en ese tono, porque en sus quejas (que más que mortificarme me dan publicidad), hicieron lo que siempre me han criticado.

En el tiempo que llevo escribiendo me he cuidado de no generar más allá de la polémica “normal” para dar pie a un debate, consecuencias que me afecten o afecten a otros, pero uno de mis últimos post “Corrupción en los Consejos Comunales” generó ese terrible error que quise evitar en un poco más de 2 años.

Leer un blog no es suficiente para conocer a alguien, en eso estoy clara, tengo 2 años escribiendo uno y algo más que eso leyendo a otros.

Soy de pocos amigos, pero si soy de muchos panas, asocial no soy, aunque si selectiva. Así que en éste medio son muy pocos los amigos. Es más no me interesa conocer a algunos, pero a otros me gustaría muchísimo ponerles un rostro.

Abrí éste medio porque tengo muchas cosas qué decir, no ando leyendo blogs esperando que medio digan algo para atacar, a menos que me mencionen, como varias veces me ha pasado. Mi blog principalmente critica al Estado y al Gobierno (que aquí, casi que son la misma cosa) pero también es el blog de una ciudadana que se preocupa y se molesta como cualquiera que padece lo que sucede en éste país.

He dejado pasar muchas cosas cuando leo calificativos como disociada, oposición idiota, egoísta… y gracias a éste lío me han metido en sacos con políticos que no conocí (en parte por ser adolescente o niña en esa época o porque solo tengo las referencias de los libros que hablan de ellos). No se en qué me puedo parecer a CAP, en mi vida he tenido un arma en mi mano y no me he robado 250millones de bolívares, cómo tampoco he militado en algún partido político venezolano. Por otro lado hay periodistas que no me parecen malas, pero si la comparación viene de alguien que las odia, la misma resulta odiosa y por demás insultante. Yo soy todo eso y me juzgan solo por un par de párrafos.

Además de lo anterior uno de los compatriotas me ha metido en Comandos (Mariano Navarro), también ha puesto en duda mi capacidad como docente aunque no dudó en venir a un foro organizado por mi en la universidad donde trabajo, es decir, no le importo que fuese mala docente o que fuese mala politóloga porque también ha dado su opinión en cuanto a cómo debería ejercer mi carrera.

No voy a borrar el post (del que me hago responsable como siempre), porque prefiero decir que me equivoque y que los lectores lean en dónde y en qué y que además puedan leer las respuestas I y II de los “camaradas” para que juzguen ellos mismos la situación.

No me arrepiento de nada, gracias a esto vi con claridad quién es quién y me conocí un poco más, porque descubrí que más que sentirme ofendida o molesta, me sentí muy sorprendida y decepcionada. También pude saber en lo que me he equivocado y lo que puedo corregir.

Quizás éste post traiga cola, pero tenía que escribirlo. Lo pensé mucho, lo leí varias veces, y siempre me hacía la misma pregunta, ¿si siempre defiendes a muchos en la blogósfera cuando les pasa algo, por qué no defenderte a ti misma?

Por último, le quiero decir, a mis lectores de siempre, que lamento todo esto, que “errar es de humanos”, y a los otros que esperan las equivocaciones para recuperar la musa o para clavar las garras que siempre tienen afuera, que “el que esté libre de culpas que tire la primera piedra”.

Karelia Espinoza