Escrito por una invitada muy especial desde España.
María Casagrande
Desde el chavismo se insiste, una y otra vez, en que demostrados los infructuosos intentos desde el neoliberalismo, las políticas neocon e incluso desde el comunismo, se ha de intentar una nueva vía: El socialismo del Siglo XXI, pero lo cierto es que no hay nada nuevo bajo el Sol, y es la misma historia que se dio en la Europa de principios del siglo XX.
El fascismo fue en Europa un movimiento, a mi entender, tremendamente similar al Chavismo, un movimiento dirigido por militares de baja graduación erigidos en comandantes en jefe que se declararan anticapitalistas, antiliberales y anticomunistas, cada uno a su manera, pues ante todo eran militares que amaban a su patria sobre todas las cosas: los salvapatrias.
El primero de ellos, y el que creó escuela fue Benito Mussolini, un destacado socialista del partido italiano, director del Avanti, periódico ideológico del socialismo italiano, el cual se debatía entre su radical anticapitalismo y el pánico que el comunismo le suscitaba, pues ante todo era un ROMANO, un soldado de la gloriosa Roma eterna, y no podía soportar que el comunismo destruyera aquel legado ni a la iglesia de Roma. Un ultranacionalista militarista socialista, así que pasó a inventarse un nuevo modelo en que la burguesía pasaría a servir al Estado, aunque la despreciaba enormemente, dejando por tanto la posibilidad de que se mantuviera la propiedad privada, pero al tiempo nacionalizando todo lo posible e intentando crear un Estado social, lo cual consiguió en gran medida, hasta tal punto que tras caer, nada de su estado social cayó con él, si no que sigue vigente en la actualidad.
Hitler no era más que un discípulo acomplejado de Mussolini, pues mientras Mussolini transmitía fuerza y virilidad a su movimiento, Hitler sólo transmitía rencor y complejos. Así que Hitler no pudiéndose basar en la grandeza de la Roma imperial y eterna, pasó a buscarla en la raza, creando el partido nacional socialista de los trabajadores alemanes, de carácter igualmente anticapitalista, antiliberal y anticomunista.
Hitler y Mussolini se dirigían al mismo electorado que el comunismo: Las masas obreras asoladas por la Gran Depresión que barría Europa y América, incluso España, que aunque fue la gran beneficiada de la guerra mundial, pues literalmente se forró vendiendo víveres y armamento al resto de potencias enfrentadas en la 1ª Guerra mundial, dicho dinero fue a parar a la burguesía catalana y vasca principalmente, que se habían industrializado con el dinero repatriado de Cuba tras su perdida en la guerra contra Estados Unidos, y en la población obrera sólo causó ruina económica, pues la altísima inflación que causo el increíble aumento de los precios debido a su escasez no se tradujo en aumento de salarios, con lo que en España también existía un caldo de cultivo idóneo para el comunismo, y aquí los socialistas estaban desprestigiados al haber sido parte del gobierno de la dictadura de Primo de Rivera, por lo que el fascismo sólo representado por el hijo del dictador, José Antonio Primo de Rivera, no cuajó, aunque más tarde fue asumido por el nacionalcatolicismo de Franco, que aunque proveniente de la derecha asumió igualmente las directrices fascistas: Ultranacionalismo, militarismo, anticapitalismo, antiliberalismo y anticomunismo.
Chávez parece un calco de este trio. Todos ellos obsesionados, como buenos militares disciplinados, en aparentar respeto a las leyes y a las tradiciones de la nación, pero al tiempo eliminando constitucionalmente a sus rivales ideológicos, pues su ultranacionalismo les impide entender que hayan otras ideologías lícitas y con los mismos derechos que los suyos.
Así Chávez está calcando el modelo fascista:
1-Partido único, donde todos los venezolanos colaboren por el bien de la nación
2-Su anticapitalismo, antiliberalismo, y anticomunismo, manifestado en que no asume los postulados comunistas revolucionarios, aunque él no lo niegue, pero su “visión” no es la de un comunista, si no la típica nacionalización del fascismo, con respeto a la propiedad privada
3-Mantenimiento de la religión como eje vertebrador tradicional de la sociedad
4-Búsqueda de enemigos externos de la patria para generar una cohesión social interna
5-Militarismo
6-Imperialismo expansionista, justificado en la lucha contra otro imperialismo más nocivo.
7-El simplismo de su pensamiento.
Es cierto que el fascismo no causaba la ruina económica de los países en que se instaló, si no que esta vino derivada de su choque contra los países a los que se enfrentaba, y que su modelo social era muy solidario con el pueblo del que se nutria. Así Franco creó la sanidad y educación universal y gratuita, como los otros regímenes fascistas,también mantenía una disciplina en el trabajo y en la educación bastante buenas, al tiempo que creaba paz social interna…pero el precio no es asumible, pues es la anulación misma del ser humano como persona, y su supeditación a un ideal patrio rígido, que asfixia a las mentes más creativas y a los intelectuales, e impide la creación de las personas plenas.
Por todo lo anterior, pienso que la figura de Chávez muestra que la sociedad venezolana lleva un atraso de 70 años respecto a Europa en el desarrollo social, pues propicia el advenimiento de figuras y modelos ya superados en la Europa occidental, que no en la oriental, donde si están surgiendo figuras similares a Chávez.
De todas formas, las sociedades pueden evolucionar rápidamente, como le pasó a España, que en 20 años recuperó el atraso al que le sometió el franquismo.


Reforma, Constitución, Venezuela,Por qué NO,Fascismo
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